Lo que me preocupa, y por eso lo quiero contar, porque es
lo que yo le entendía al Señor es que entre nosotros, habemos peces buenos y
peces malos; peces que van a echar en cestas y peces que van a colocar afuera;
porque la Red es tirada en el mar, el mar es figura del mundo, en donde recogen
toda clase de peces; en una de esas tiradas de la red, fuimos pescados nosotros; pero yo oigo que muchos ministros
le dicen a la congregación que cuando Cristo venga por su iglesia, todos los
cristianos seremos arrebatados y nos iremos con el Señor. Eh, eh, eh,
parece que no es así; esta parábola es parecida a la del Trigo y la
Cizaña, ambas plantas crecen juntas en el terreno, y no las cortan pequeñas,
porque se confunden; así dice el amo a sus jornaleros quienes querían arrancar
la cizaña cuando estaba pequeña, pero el amo conocedor les dijo, no, no la
corten todavía, déjenlas crecer juntas, porque ahorita no se pueden
diferenciar, son tan parecidas que por cortar la cizaña pueden cortar el trigo;
eso me indica a mí, que entre nosotros habemos unos hermanos que somos trigo y
otros que somos cizaña y eso me da miedo,
me pone la piel como carne de gallina, porque al final quien decide que
somos nosotros si trigo o cizaña;
si pez bueno o pez malo; es el Señor o
los ángeles que Dios enviará a
escoger; no lo decido yo, no lo decide
usted hablando de usted mismo. En la
biblia se habla de un rey Belsazar, hijo de Nabucodonosor que fue pesado en
balanza y fue encontrado falto, y murió esa misma noche; no sé si nosotros
también seremos pesados en balanza y si somos encontrados faltos no
calificaremos. Pero usted puede estar
pensando, que llega un momento en que se diferencia el trigo de la cizaña, es cierto,
cuando da fruto, pero no olvidemos también que porque da fruto, el árbol
es bueno, porque hay árboles dando fruto
malo, por sus frutos lo conoceréis dice el Señor. Y oiga lo que dice Jesús en Mat. 8:12 “Pero los hijos del Reino, serán echados a las tinieblas de afuera. . .
. .” Los hijos del Reino? Pero por
qué, que acaso no son del Reino; si estaban en el reino, pero sin duda no eran
del reino.
En que me baso para decir que el Señor es quien decide “que soy yo” si
trigo o cizaña, pez bueno o pez malo; llego a la conclusión por lo
siguiente, pero si usted tiene otro
argumento, hágamelo saber, para no estar tan preocupado: Hay una palabra que
Dios me dio a través del Hno. Israel, ya se lo comenté al Pastor y al cuerpo
pastoral y fue el día en que el hizo un acto simbólico de lavarnos los pies; mientras nos lavaba los pies, iba profetizando a cada uno de nosotros, y la
palabra que a mí me dio, me quebrantó de tal manera que no aguanté y lloré en
ese momento; porque la palabra que me fue dada decía, y no lo digo con
jactancia, vive Dios que no es así; que el Señor había visto mi Fidelidad hacia
Él; me dijo algo más, pero para que
no vengan pensamientos impuros en ustedes no lo voy a compartir; que el Señor me dijera por el Espíritu que
había visto mi fidelidad, tocó mi
corazón de tal forma que cada vez que recordaba esas palabras lloraba, porque
yo reconozco que no soy fiel, yo quiero
hacerlo, pero no puedo; el Pastor lo sabe y en mis oraciones le preguntaba al
Señor; Cuándo te he sido fiel Señor, cuándo?,
yo no me considero fiel, pero el Señor dice que sí; por eso digo que quién decide qué clase de
peces somos, o si somos trigo o cizaña;
es El; cada uno de nosotros estoy seguro que nos esforzamos por vivir
apegados a su palabra, unos más otros menos, pero al fin cada quien haciendo lo
suyo y como esta es una relación muy personal entre cada uno de nosotros y
Dios, nadie debe juzgar, pero es el Señor quien ve el corazón y valora lo que hacemos, pero como El
no ve solamente lo que hacemos, sino
las intenciones por las cuales las hacemos;
y eso es lo fundamental, que es lo que nos motiva hacer las cosas para
Dios, veamos un ejemplo muy personal para ilustrarlo mejor: yo estuve saliendo
a compartir en los buses hace unos meses, pero por qué lo hice?
Lo hice porque quiero ser obediente al Mandato de
Dios?; o lo hice, porque quiero ser visto por los hermanos?, lo hice porque no quiero que
las almas se pierdan?, es decir hay un amor en mi por esas almas perdidas, o lo
hice como propaganda para la Iglesia Casa del Alfarero? y quiero que lleguen a
la iglesia; ninguno de ustedes saben que
me motivó hacerlo, pero el Señor si lo sabe, y si yo no lo estoy haciendo de la
manera correcta, de nada me sirve hacerlo, aunque eso sea una buena acción; así como yo no me considero fiel, pero el
Señor dice que ve fidelidad en mi; de igual manera ha de ver en ustedes
fidelidad o algún otro fruto; por esa razón
amado hermano, en vista que ninguno de nosotros podemos ver como el
Señor ve, evitemos juzgarnos entre
nosotros mismos; porque a los ojos de los hombres, estamos llenos de muchos
defectos y errores; pero es Dios quien
al final pesará los corazones y El sabrá
si estamos dando la medida, la relación que cada uno tiene con Dios como dije
es muy personal. El Pastor me decía
en esa ocasión, el Espíritu que está en
nosotros nos da la garantía que somos hijos de Dios. Eso es cierto, pero. . . .
.
continuará (parte final)
0 comentarios: