< SABÍA QUÉ >
En antaño cada vez que llegaba el Sábado de gloria los niños menores de 12 años teníamos que hacer fila para cumplir una de las tradiciones impuestas: Recibir un par de cinchazos. La
finalidad era hacernos crecer.
Puedo recordar ese
cuadro porque a mí me tocó vivir esa
época de oscurantismo. Resultado: no crecí , quedé con baja estatura y siento
libertad de contar que desde que cursé el 9º grado me gané el bonito apodo de
chiqui – Mendoza digo bonito porque me querían
poner “ pulga española “.
Ah… ya se …. Logré que se recordaran del mejor futbolista del mundo. ( Aby, querida Nieta: Te va a encantar estar leyendo esto . pum pum Messi
). Hazle honor a Barcelona, bella
ciudad donde vivís.
Encontré la foto
donde vemos un abuelo o papá tomando en
serio la tradición humana y también encontré otras tradiciones que ignoro si aún las llevan a cabo.
** Los niños no podían
hablar en voz alta; de lo contrario, se les reprendía. Según las abuelas, era
porque a Jesús le dolía la cabeza, pues sufría en las últimas horas antes de su
muerte.
** La
gente tampoco podía bañarse ni escupir
Gracias por leer mis escritos.
Bendiciones
Oveja
Agradecida.











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